Los niños y niñas de 3 años de Infantil viajan a la Edad Media para trabajar el segundo proyecto de este curso

Por Mari Virtu y Raquel (tutoras de 3 años)

El pasado mes de enero, los peques de Infantil recibieron un mensaje junto a una trompeta que decía: ¡Ah del Castillo!
Por aquel entonces no sabían quién había dejado el mensaje, tampoco lo qué significaba aquella frase, pero lo que si sabían era que tenían muchas ganas e ilusión de seguir recibiendo más cartas para descubrir curiosidades acerca de esta época…

A través de cuentos, juegos, poesías y canciones los niños y niñas han ido acercándose al mundo de los castillos para conocer cómo vivían en esa época. También, han aprendido sus diferentes partes: la torre del homenaje, las murallas, el foso o el puente levadizo. Asimismo, han ido descubriendo quiénes habitaban en los castillos destacando figuras como el trovador, el bufón, las princesas, la bruja, el dragón, el rey y la reina… Pero, sobre todo, durante el proyecto les ha acompañado dos personajes principales: El Trompetista Real y el Caballero.

Y es que, semana a semana iban recibiendo diferentes mensajes del Trompetista Real en los que, con adivinanzas y juegos, les proponía diferentes retos para ser auténticos caballeros.

Primero tuvieron que convertir la clase en un Castillo, así que se pusieron manos a la obra y decoraron coloridos banderines que más tarde colgamos del techo.

También, superaron distintos desafíos de psicomotricidad fina como crear pócimas de bruja, rescatar a los habitantes del pueblo que el dragón y el cocodrilo habían encerrado, decorar las melenas de los caballos y decorar las torres de los castillos.

Más tarde, con paciencia y arte pintaron los complementos que le harían falta para ser verdaderos caballeros: su escudo, su espada y su yelmo. Y, finalmente consiguieron el último reto, la cruz de color rojo para pegar en su ropa.

Y, para celebrar que lo habían conseguido, todos se vistieron de caballeros con sus complementos y disfrutaron de la tradicional Fiesta de la Lechuguina junto a sus compañeros de 1 y 2 años, creando un momento muy especial de convivencia entre los más peques. Allí, conocieron la historia de esta fiesta y con alegría lanzaron lechuga todos juntos.
Por otro lado, para demostrar todo lo que habían aprendido, disfrutaron de una instalación con materiales reciclados, con la que levantar murallas y torres, construir puentes levadizos… un espacio preparado para la exploración y la creación.

Sin duda, ha sido un proyecto muy enriquecedor en el que los niños y niñas han aprendido de una forma lúdica y significativa, investigando, creando y compartiendo grandes momentos con sus compañeros. A lo largo de esta aventura medieval se han convertido en los verdaderos protagonistas de su propio castillo, demostrando que aprender puede ser también una gran aventura.

¡Nos vemos en el siguiente proyecto!