El Proyecto de este año gira entorno a la pintura. 

Por Comunicación

Al inicio de curso ocurrió algo inquietante… Los pasillos, las carteleras e incluso nuestros materiales comenzaron, poco a poco, a perder su brillo habitual. Los colores se apagaban sin explicación, y un tono gris —cada vez más intenso— parecía adueñarse de todo lo que encontraba a su paso. La sorpresa dio paso a la preocupación: ¿qué estaba ocurriendo en nuestro colegio?
 
Justo cuando empezábamos a pensar que no había solución, apareció una figura misteriosa y llena de luz: el Guardián de los Colores. Su misión era clara y urgente: ayudarnos a detener la invasión gris y devolver la alegría, la creatividad y la magia a todos los rincones del centro. Con su presencia comenzó nuestra gran aventura de este curso.

Primera misión: recuperar el color azul de la mano de Pablo Picasso

El Guardián nos encomendó la primera tarea: colaborar con un artista extraordinario para rescatar uno de los colores esenciales de nuestra paleta. Así fue como llegó hasta nosotros Pablo Picasso, quien nos regaló el color azul para comenzar a iluminar de nuevo nuestro colegio.

A lo largo de estas semanas, hemos viajado por su vida y descubierto sus etapas artísticas más reconocidas. Nos hemos adentrado en el cubismo, explorando nuevas formas de mirar la realidad; hemos sentido la sensibilidad y profundidad de su Etapa Azul; y hemos vibrado con la ternura y calidez de la Etapa Rosa. Todo ello lo hemos vivido con las manos en la masa: pinceles, témperas, tijeras, texturas y mucha imaginación.

El alumnado ha creado obras inspiradas en su estilo, reinterpretando retratos, figuras y composiciones geométricas. Las aulas se han convertido en pequeños estudios artísticos y los pasillos, en auténticas galerías llenas de creatividad. Poco a poco, el gris ha empezado a retroceder.

Devolviendo el color a nuestro cole… y a nuestra historia

Esta primera misión no sólo nos ha ayudado a recuperar un color perdido. También nos ha permitido descubrir nuevas formas de expresarnos, trabajar en equipo y explorar nuestra propia creatividad. Estamos aprendiendo que los colores no sólo llenan los espacios, sino también nuestras experiencias y nuestra manera de entender el mundo.

Gracias al esfuerzo de todos, el cole vuelve a llenarse de vida. Cada obra colgada, cada mural compartido y cada actividad realizada devuelve un pedacito más del color que creíamos perdido.

Y esto… ¡solo acaba de empezar!

El Guardián de los Colores nos ha adelantado que nuevas misiones están por llegar. Nuevos artistas, nuevos colores y nuevas aventuras nos esperan para seguir construyendo un colegio lleno de luz, imaginación y aprendizaje.

¿Estáis preparados para descubrir qué sorpresa nos tiene reservada?
Muy pronto… ¡os lo contaremos todo!