Nuestro centro celebró el Día Escolar de la No Violencia y la Paz reafirmando su compromiso con el respeto, la convivencia y la paz.

Por Comunicación

Hoy nuestro centro ha vivido una jornada muy especial con motivo del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, una fecha que nos invita a reflexionar, sentir y actuar desde los valores que construyen un mundo mejor.

Toda la comunidad educativa se reunió en el patio para recordar algo esencial: la paz importa. Durante el acto, dedicamos un momento a pensar en todos los niños y niñas del mundo que, por diferentes conflictos, no pueden vivir con tranquilidad. Desde nuestro pequeño rincón, quisimos enviarles un mensaje claro y sincero: no están solos.

Soñamos con un mundo donde todos los niños y niñas puedan reír, aprender y crecer en paz, sin miedo, con oportunidades y rodeados de respeto.

A lo largo del encuentro reflexionamos sobre una idea clave: la paz no es solo la ausencia de guerra. La paz comienza en lo cotidiano, en los pequeños gestos que realizamos cada día: en el respeto mutuo, en la escucha activa, en el cuidado de los demás y en la convivencia basada en la empatía y la solidaridad.

La música también tuvo un papel muy especial. La canción “Cultiva la Paz” de Unai Quirós feat. Belén Navarro fue el himno que acompañó este sencillo pero significativo acto, recordándonos que la paz también se canta, se comparte y se vive juntos.

Como cierre del encuentro, realizamos un gesto cargado de simbolismo: la plantación de un olivo en el patio del centro. Este árbol, símbolo universal de la paz, la esperanza y el diálogo, queda ahora como recuerdo vivo de este día y como compromiso para el futuro. Una semilla que nos recuerda que la paz no surge sola: se cuida y se cultiva cada día.

Hoy hemos sembrado la paz y queremos que crezca con nosotros, en nuestras aulas, en nuestros patios y en cada uno de nuestros actos.