Saludo del Director
«PAZ»

Es lo primero que se me viene a la mente y al corazón cuando me dispongo a escribir estas palabras a modo de saluda para el Curso 2025-2026.
Paz en cada rincón de nuestro Planeta. Paz en cada pueblo y ciudad. Paz en los hogares y familias. Paz en tu corazón, en el mío y en el de todas y cada una de las personas.
Estas palabras quieren ser una invitación a conseguir en nuestra Casa Salesiana de Villena un auténtico oasis de paz entre tanta violencia, odio, incomprensión, intolerancia… como nos rodea. Estoy convencido que la paz social, entre las personas, solo es posible cuando nos ponemos manos a la obra y buscamos con decisión, ganas y entusiasmo nuestra propia paz interior. Y al dar con ella, la cuidamos como si del más preciado tesoro se tratara. La cuidamos, pero no nos la guardamos egoístamente, sino que estamos dispuesta a compartirla con los demás.
Eres único, eres única, y una preciosidad a los ojos de Dios. Eres protagonista de la historia, junto a cada ser humano que ha existido, existe y existirá. No perdamos el tiempo comparándonos con los demás. Las comparaciones siempre son odiosas y, normalmente, cuando nos comparamos, salimos perdiendo generando en nosotros sentimientos encontrados, cuando no frustración y malestar, una frustración y un malestar que a no pocos les arrastra a hacer y querer el mal y les impide sacar lo mejor de sí mismos, privándonos a los demás de poder disfrutar de la bondad natural que les habita, fruto de esa paz interior ausente.
Vive en paz contigo mismo y deja vivir en paz a los demás. Vivir así lleva aparejado aceptar las diferencias y la diversidad. Valorar la riqueza que supone para ti el otro como persona y todo aquello que aporta o puede aportar. Como hijas e hijos queridos de Dios que somos, no perdamos de vista el don de la fraternidad: ¡TODOS somos hermanas y hermanos! En nuestro Cole, en nuestra Casa Salesiana, en Villena, en España, en el mundo, ¡no sobra nadie!
Termino compartiendo un anhelo, un deseo. No permitamos que la indiferencia ni el rechazo echen raíces en nosotros. Como el buen samaritano de la parábola del Evangelio de Lucas (10, 25-37), pongamos en valor y compartamos nuestra capacidad de tener compasión y de practicar la misericordia con quien nos podamos encontrar “tirado por el camino” de nuestra vida. Aquí, entre nosotros, y allí donde Dios se nos haga encontradizo en cualquier niño, joven, adulto o persona mayor que nos necesite. Sea quien sea y venga de donde venga. Y la PAZ arraigará en tu corazón y habitará en nuestro mundo.
¡Buen y pacífico curso 2025-2026!
D. Vicente Picó «Veri»
Director de la Obra